El HUBU, la esperanza defraudada

Los ciudadanos de Burgos tuvieron que conquistar en la calle contra viento y  nieve un nuevo hospital para resolver la obsolescencia del viejo Yagüe. La respuesta ha sido un HOSPITAL PRIVADO que el Sacyl arrienda a la empresa propietaria para, con sus recursos y otros, cada vez más, de la propia empresa, atender a los ciudadanos de Burgos.

De esta manera Burgos es la única capital española que tras el cierre de los tres hospitales que tenía, no dispone de ningún hospital público. Eso sería motivo de la máxima preocupación si no hubiera otros muchos:

  • Porque se ha multiplicado por dos el precio final de la obra (que es el doble también de lo que ha costado el hospital publico de Valladolid, parecido al HUBU).
  • Porque el alquiler anual a pagar, el canon,  se ha más que duplicado. ¡Ya el primer año!.
  • Porque el funcionamiento diario del hospital, según acreditan profesionales y usuarios es un caos. Comenzando por un acceso imposible y una distribución espacial que lo convierte en un laberinto completamente disfuncional.
  • Por la bicefalia en la dirección, Sacyl – Eficanza, que se traduce cotidianamente en situaciones esperpénticas que redundan en perjuicio del paciente. En solo un año, las incongruencias de la división de responsabilidades entre ambas entidades están comprometiendo ya el funcionamiento diario.
  • Porque ya es visible un deterioro sorprendente en la conservación del edificio que no sabemos quién va a reparar.
  • Porque está gestionándose de forma dictatorial y opaca lo que está creando un tremendo malestar entre los profesionales que los sitúa entre la frustración y la desesperanza. ¡Vaya ambiente para desarrollar unas labores como las suyas!
  • Porque a hospital nuevo, peores condiciones. No se entiende por qué el espacio físico de urgencias es más asfixiante y menos funcional que el que se padecía en el Yagüe. ¿Por qué con tantos metros cúbicos de hormigón, la gente tiene que esperar hacinados en urgencias en una sala de espera de veinte metros cuadrados?.
  • Porque esperábamos del nuevo hospital, “tan puntero” que aliviara las listas de espera y resulta que las ha multiplicado. Según sus propios datos, en 2012 había una persona esperando más de un año para ser operada. Hoy día son 685 personas y el tiempo medio ha pasado de 88 a 161 días. (¡!)
  • Porque no comprendemos que un hospital nuevo nazca tan mal organizado que, ya desde el principio haya tantos pacientes ingresados fuera de la planta que les correspondería por la enfermedad que padecen, como los había en el Yagüe donde era comprensible por la carencia de espacios.

Desde  Sanidad Pública Si,  nos proponemos trabajar para la pervivencia del carácter público y universal del Sistema de Salud. Estamos radicalmente en contra de la introducción del mercado en la sanidad.  Está demostrado en muchos lugares y constatado en suficientes estudios que la atención de los modelos privatizados es más injusta, de peor calidad y no es más barata que la que proporciona la gestión pública. En el HUBU se está demostrando. Y el HUBU es el hospital para los próximos cincuenta o más años.

Tanta ilusión de profesionales y pacientes defraudada por un experimento mercantilista, donde ahora nos cobran desde la llegada al parking hasta la solicitud de un informe y en un futuro nos cobrarán por….

La ciudadanía informada, es la única que puede remediar el expolio de la que está siendo objeto. La salud no es un negocio sino un derecho humano. Defendiendo lo público defendemos lo nuestro, lo de todos.

Juan A. Ayllón
Sanidad Pública Si- Burgos
Junio 2013

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