La Plataforma por la Sanidad Pública de Burgos llama a defender la sanidad pública y potenciar los recursos asistenciales y de salud pública

Desde el inicio de la pandemia las plataformas y colectivos en defensa de la Sanidad Pública hemos señalado la importancia de unos buenos servicios públicos, adecuadamente financiados y dotados, para que como sociedad cuidemos de toda la población, especialmente de las personas más vulnerables.

 

En un acto de responsabilidad hemos aparcado movilizaciones y reivindicaciones, entendiendo que la gravedad de la emergencia sanitaria precisaba compromiso, altura de miras, cooperación y trabajo en común.Pero de la crisis no se sale de cualquier manera, y observamos con preocupación, como los problemas de nuestra Sanidad Pública, conocidos y señalados, persisten y nos están llevando a un nuevo colapso del sistema sanitario.

 

Desde el pico pandémico de abril han transcurrido más de seis meses en los que se nos decía que se estaba organizando todo para la nueva normalidad. Que en la prevista segunda oleada se podría prestar la debida asistencia a pacientes afectos de la COVID, sin desatender a todas las personas con enfermedades distintas a la del coronavirus.

 

Que se aumentarían recursos y equipos y se reforzarían y fidelizarían plantillas, que se retomaría la actividad en hospitales, centros de salud y consultorios, que se potenciaría la Salud Pública y el sistema de rastreadores. Todo ello para evitar o en todo caso contener una segunda oleada de transmisión comunitaria sin tener que paralizar de nuevo el sistema sanitario y el país.

 

Sin embargo, vemos que no se han concretado dichas mejoras. Que siguen faltando profesionales, que los equipos de Salud Pública siguen raquíticos, que no hay suficiente capacidad de rastreo, que la Atención Primaria está colapsada y que una vez inmersos en la segunda oleada los hospitales de Castilla y León, y más concretamente los de la provincia de Burgos han vuelto a colapsarse y, salvo la mejora en pruebas de detección y equipos de protección, cuentan con similares recursos materiales y humanos que en abril.

 

La consulta no presencial está siendo para muchas personas una barrera en el acceso a la asistencia sanitaria y está sobrecargando y agotando a nuestros sanitarios. El acceso telefónico a los centros sanitarios no se ha mejorado lo suficiente y hemos conocido casos dramáticos que podrían haberse evitado si la COVID no hubiera condicionado de modo tan extremo la asistencia al resto de pacientes.

 

Nuestros sanitarios no se merecen que la Consejería parchee la inacción previa en el reforzamiento de plantillas con medidas de obligatoriedad y de anulación de derechos laborales. Algo, que por otra parte lejos de fidelizar profesionales acabará con la marcha de muchos. Y no nos lo podemos permitir.

 

Gestionar lo público requiere en estos momentos de unos principios claros que aseguren la capacidad y sostenibilidad del sistema, pero también de competencias y habilidades. No hay que inventar la rueda. Hay que retomar los consensos en Sanidad. Gestionar desde una opción por potenciar los recursos propios para la atención de nuestra población, mejorar las condiciones laborales, facilitar la participación de profesionales y agentes sociales en la gestión de la crisis. Cooperar con todos los interlocutores, políticos, sindicales, profesionales y sociales...

 

Se dice que quien no es parte de la solución es parte del problema, pero desgraciadamente en esta crisis, el problema empieza a ser también quien no incorpora y cuenta con todos en una gestión cooperativa de esta crisis sanitaria, económica y social.

 

Por eso, llamamos a la población y a los diferentes agentes políticos, sindicales y sociales a mantener una postura activa en defensa de la Sanidad Pública. Vendrá una tercera oleada, y no es admisible que provoque un tercer colapso del sistema.

 

HOY, MÁS QUE NUNCA, SANIDAD PÚBLICA

 

Burgos 11 de noviembre de 2020

Plataforma por la Sanidad Pública de Burgos

 

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